Medio kilo de arroz blanco
-2 dientes de ajo enteros
-3 cucharadas de aceite de oliva
-2 litros de agua
-2 tomates maduros
-Un pimiento verde
-Un pimiento rojo
-Una cebolleta
-Un buen chorretón de aceite de oliva virgen extra
-Sal

En una cazuela amplia, se añaden el aceite de oliva y los dientes de ajo enteros, sin pelar. Se arrima a fuego suave y en
el momento en que los ajos se empiezan a dorar, se echa el arroz y se da unas vueltas.

Se sazona ligeramente y se moja con el agua caliente (si se quiere, se puede añadir una pastilla de caldo concentrado) y se
deja hervir suavemente, hasta que el arroz esté cocido, aproximadamente unos 18 o 20 minutos. A continuación se escurre y
se deja enfriar, moviéndolo con las manos, teniendo cuidado de no quemarse, para que quede suelto y no apelmazado. Si se observa
que el arroz se ha cocido en exceso hay que escurrirlo rápidamente y pasarlo por agua fría, para cortar la cocción.

Se pelan y se cortan los tomates en dados pequeños, sin retirarles en ningún caso las pepitas gelatinosas de su interior.
Se pela la cebolleta y se les retira el tallo y las semillas a los pimientos, pasándolos por agua para lavarlos bien.

Estas verduras se pican en pedazos muy menudos y se mezclan con el tomate. Se sazona el conjunto y se añade un generoso chorretón
de aceite de oliva virgen. Seguidamente se incorpora el arroz y se da unas vueltas, volviendo a sazonar si fuera necesario.
La ensalada se mete a la nevera para que se enfríe y se sirve. De un día para otro gana en sabor, por lo que se puede
tener preparada de víspera.
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