-4 muslos de pato confitados
-2 escarolas
-3 dientes de ajo picados
-8 cucharadas de aceite de oliva virgen, el zumo de medio limón
-Una pizca de mostaza de grano
-Un tomate maduro, pelado y cortado en dados y sal.

Es conveniente tener las latas de muslo de pato confitado a temperatura ambiente para que, al abrirlas, se arrastre menos
grasa. El caso es que, con ayuda de las manos, se retira la máxima posible, se colocan los muslos, limpios de grasa, sobre
la tabla y, con un cuchillo afilado, se les quita el hueso y se separa la carne de cada muslo en dos pedazos.

A continuación se parte en escalopes de cierto grosor cada mitad de muslo confitado. Mientras, aparte se limpia la escarola
(el cogollo del centro)

En una sartén caliente, sin añadir grasa, se saltean los escalopes de muslo de pato unos 30 segundos por cada lado, hasta
que quedan tostados (cada vez que se retiran de la sartén los escalopes para introducir nuevos, se quita la grasa que queda
en el fondo). También se pueden tostar en un bandeja de horno precalentado a 200 grados, durante unos diez minutos, y se elimina
la grasa sobrante.

En una taza se mezcla el zumo de limón, la sal, el aceite de oliva, los ajos picados, la mostaza y los dados de tomate y se
rocían los escalopes, calientes y dorados, con parte de esta vinagreta. Se aliña la escarola con una pequeña parte del jugo
resultante de la bandeja y se dan unas vueltas. Se colocan en el plato los escalopes, por encima se reparte la escarola y
se rocía el conjunto con el resto de la vinagreta. Servir antes de que se enfríe.
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